Hallazgo Cuantitativo:
Un indicador crucial analizado es la baja intensidad de uso de suelo, con un índice que oscila entre 0.07 y 0.08 m²/MWh-año. Esta eficiencia territorial los posiciona favorablemente frente a otras fuentes de energía.
Desafíos Futuros:
A pesar de su potencial, la tecnología se encuentra en un estado naciente. Se requiere más investigación para abordar completamente su impacto ambiental, riesgo humano, eficiencia de generación e integración con otras fuentes renovables, aspectos clave para consolidar su rol en un futuro energético sostenible.

